Aldo Gigli
Cofundador del Mirano Continental · decorador y grafista · Mirano Continental, 1981-1998
Aldo Gigli is the man who discovered the Mirano. He found the old cinema on the Chaussée de Louvain, the one from his childhood neighbourhood. Paul Sterck and Marco Rolland came together with him around this venue to turn it into the most inventive club in Brussels. Set designer of every Mirano world, including those of Carl De Moncharline's own nights, designer of its posters at a time when everything was made by hand, and a great collector of film scores, he was one of those who taught Carl the trade, over countless coffees at the snack bar next door. His imagination needed no machine: everything came straight out of his head, and everything was always ready on time. While this portrait is devoted to him, it is because he set the Mirano adventure in motion. Paul Sterck and Marco Rolland were its other founding pillars, and the technical, lighting and production teams, often unseen, gave the club its soul. Not all of them appear in this Wall of Fame, yet their work is part of what Carl De Moncharline received and now passes on.

Co-mentores
Este retrato está dedicado a Aldo Gigli, pero su historia no habría sido posible sin Paul Sterck y Marco Rolland, cofundadores del Mirano Continental y fundadores de la agencia KCC, K Comme Communication. Fue bajo su dirección conjunta que Aldo pudo expresar plenamente su creatividad. Carl De Moncharline trabajó para ambos: como asistente de Marco en la dirección artística y bajo la autoridad de Paul, que era, al fin y al cabo, su jefe. Se les cita aquí como co-mentores de pleno derecho.
Retratos restaurados y retocados con ayuda de herramientas de inteligencia artificial, sin modificar el contenido de las fotografías. En este sitio ninguna fotografía de archivo se genera con IA: toda intervención se señala, como aquí.
Capítulos
Where It All Began
It all began long before Aldo Gigli, on boulevard du Souverain in Auderghem. The room was first a dance hall with its terrace, became the Lex cinema from 1937 to 1939, then the Casino cinema until 1965, before turning back into a dance hall.
25 documento(s) · Abrir el capítuloEl hombre que descubrió el Mirano
Aldo Gigli nació en Bruselas el 13 de abril de 1944 y creció entre Bélgica y la Toscana. En 1975 era diseñador industrial en BelV, una filial de la Agencia Federal de Control Nuclear belga, y camarero en Les Gémeaux, un club bruselense rebautizado después Le Canotier. Allí conoció el mundo de la noche, trabajó como grafista e hizo sus primeros decorados, diseñando las invitaciones con Marco Rolland y Paul Sterck.
5 documento(s) · Abrir el capítuloComunicación: Carteles y Visuales
El diseño gráfico del Mirano se hacía íntegramente a mano, en una época en la que los ordenadores estaban en pañales y no existía ninguna inteligencia artificial. Las invitaciones y los carteles nacían sobre una mesa de arquitecto, con letras de transferencia Letraset, rotuladores y aerógrafo.
31 documento(s) · Abrir el capítuloPortadas de Discos
Aldo Gigli, apodado “Aldo Le Touchatou”, no dibujaba solo para la noche bruselense. De su mesa de dibujo salieron también portadas de discos, un ejercicio en el que todo se juega dentro de un cuadrado de treinta centímetros: un título, dos rostros, un color.
6 documento(s) · Abrir el capítuloLa cápsula Mirano: un perfume de noche
The Mirano did not only occupy Brussels nightlife: it found its way into people's wallets. At the door, when a customer was not a member and paid the entry fee, change was given back in a small transparent plastic capsule that has turned orange over time (it is now more than thirty years old), scented and bearing the club's logo. The object, both coin holder and business card, slipped into the pocket and travelled with its owner all over the city.
1 documento(s) · Abrir el capítuloPanel Luminoso & Liga de Improvisación
A principios de los años 1980, hacia 1982, el escenario del Mirano Continental se equipó con un gran panel luminoso diseñado por Olivier Gossens-Bara: una pantalla hecha de cientos de puntos de luz que se encendían y apagaban. En aquella época no existían paneles LED, ni pantallas planas, ni televisores de plasma; aquel muro de bombillas era una proeza.
6 documento(s) · Abrir el capítuloLa Música en el Mirano
Para comprender el Mirano de los años 1980, primero hay que olvidar los clichés disco que el imaginario colectivo pega a esa década. Estábamos a años luz de eso. La música no era un decorado: era la columna vertebral de la noche, trabajada con el mismo cuidado que los carteles, los decorados o los vestuarios, y la pista de la Soirée Or de mayo de 1982, con Aldo bailando entre las siluetas doradas, lo muestra mejor que cualquier discurso.
2 documento(s) · Abrir el capítuloLa Importancia de la Moda en el Mirano
El Mirano Continental no era solo una discoteca. Durante los años 80 acogió regularmente desfiles, concursos y veladas dedicadas al mundo del modelaje, haciendo entrar la moda y el espectáculo en vivo en la vida nocturna bruselense.
19 documento(s) · Abrir el capítuloConcerts at the Mirano
Before it was a dance floor, the Mirano was a stage. The club on Chaussée de Louvain hosted live bands, record launches and shows staged for a single night, inside sets designed by Aldo Gigli.
16 documento(s) · Abrir el capítuloLa fiesta «Fantasía de las Mil y Una Noches», 1982
El miércoles 29 de septiembre de 1982, el Mirano Continental organizó su fiesta «Fantasía de las Mil y Una Noches». Aldo Gigli firmó todo su universo: el cartel, dibujado a mano, se muestra en el capítulo Comunicación, y los invitados siguieron el juego, con trajes y maquillaje incluidos.
9 documento(s) · Abrir el capítuloLas Locomotoras
This chapter gathers the lone photographs of Mirano Continental parties from the years when Aldo Gigli designed the sets.
32 documento(s) · Abrir el capítuloEl equipo del Mirano
Detrás de los decorados de Aldo Gigli, el Mirano Continental vivía gracias a un equipo que formaba parte del espectáculo: bailarines y performers maquillados, maquilladores, un peluquero, azafatas y personal de bar, todos actores de la metamorfosis del local, noche tras noche.
15 documento(s) · Abrir el capítuloEl Clan Mirano
El Mirano era mucho más que una dirección imprescindible de Bruselas. Era una familia, con sus códigos, sus rostros y su capacidad para desplazarse en grupo. El 11 de marzo de 1994, esa familia viajó a París-Ivry para La Nuit des Clans, una cita de culto de la noche parisina donde todos rivalizaban en audacia vestimentaria.
4 documento(s) · Abrir el capítuloEscenografías monumentales
Cada verano, Aldo Gigli concebía e instalaba un gran decorado temático que permanecía en su sitio toda la temporada en el Mirano. La Grande Baleine, el bar emblemático del club, fue exportada después a Ibiza para los eventos de Patrick Sox, y al Café d'Anvers para las veladas Paradise. También se recuerdan el decorado submarino, que transformaba todo el club en fondos marinos poblados de peces, y la campiña belga, con césped auténtico y muebles fabricados por leñadores de las Ardenas.
6 documento(s) · Abrir el capítuloCuando la Noche Inspira la Publicidad
El talento de Aldo Gigli iba mucho más allá de la noche. Los dueños del Mirano Continental, Paul Sterck y Marco Rolland, habían creado una agencia, K comme Communication, abreviada KCC, en la que Aldo intervenía tanto en los decorados como en la comunicación. Lo que el club había inventado para sus propias noches, ahora lo buscaban las marcas.
6 documento(s) · Abrir el capítuloEl Tinder de los años ochenta
"El Mirano era Facebook antes que Facebook": Paul Sterck lo repitió en varias entrevistas. En una época en la que no existían ni Internet ni los móviles, el club era el lugar donde la gente se daba cita, segura de cruzarse, sin haber tenido que llamarse antes.
1 documento(s) · Abrir el capítuloLa transmisión del oficio, y el cine en común
Desde que Carl De Moncharline llegó al Mirano, Aldo Gigli lo guió: la organización interna del club, la distribución del control, los temperamentos de cada uno. Esas conversaciones tuvieron lugar durante innumerables cafés, en el snack situado justo al lado del club. Allí no había ni curso ni método, solo un hombre mayor que se tomaba el tiempo de explicar, sin hacer nunca sentir la diferencia de edad ni la de estatus. Es una forma de transmisión que no deja rastro escrito y que, sin embargo, dura toda una vida: cómo cumplir un plazo, cómo defender una idea frente a un equipo, cómo entender a quien se dirige uno antes de hablar.
3 documento(s) · Abrir el capítuloUna estética: disco, New Wave y artesanal
Su visión artística se mantiene en una mezcla que pocos lograron fusionar: disco y New Wave, brillo y punk, elegancia y brutalidad. Esa tensión confiere a los carteles del Mirano el aspecto que aún hoy, cuarenta años después, es reconocible.
2 documento(s) · Abrir el capítuloDossier de prensa: «Mirano 80, el espacio de un sueño»
El dossier de prensa de la película «Mirano 80, l'espace d'un rêve», de Luc Jabon y Thomas Purcaro Decaro, producida por Image Création en coproducción con la RTBF y Proximus, se hojea aquí página a página. El cartel de la película está ilustrado por Aldo Gigli.
1 documento(s) · Abrir el capítulo“Aldo au Mirano”, el pequeño libro
“Aldo au Mirano, Conversations avec Aldo Gigli & Paul Sterck” es un pequeño libro grapado de páginas amarillas, turquesas y fucsias, publicado por afterclub.be. Es el primer volumen de una serie de homenajes a artistas y diseñadores elegidos por su contribución al mundo de la noche en Bélgica.
7 documento(s) · Abrir el capítuloToday
Aldo Gigli tiene hoy más de ochenta años. Conserva toda su vivacidad intelectual y la energía de un hombre de sesenta. Carl De Moncharline sigue frecuentándolo con regularidad: un hombre encantador, benévolo, siempre atento, cuya imaginación nunca necesitó ninguna máquina.
18 documento(s) · Abrir el capítuloGracias, Aldo
Fuiste mi primer maestro sin saberlo, o quizá sin quererlo. No dabas lecciones: tendías un lápiz y seguíamos el trazo.
1 documento(s) · Abrir el capítulo
En la prensa
En la prensa
Currículum
Fuentes: el artículo de Wikipedia « Aldo Gigli » y una entrevista realizada por Carl De Moncharline, resumidos aquí.