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    La Dernière Heure · 22 de julio de 2003 · Déborah Laurent (texto) · BELGA (foto)

    ¿En sus marcas? ¡Listos! A rodar...

    Artículo, La Dernière Heure, 22 de julio de 2003 : « ¿En sus marcas? ¡Listos! A rodar... » (Roller Parade).

    Texto del artículo · traducción

    ■ Unas 600 personas participaron en la roller parade. Buen humor, caídas y sol estuvieron presentes BRUSELAS ▼ Los patinadores confirmados estaban presentes... ¡Los principiantes también! El domingo, a las 11:30 h, cientos de personas ondeaban grácilmente algunas, con dificultad otras, sobre el suelo de la rotonda Schuman. La segunda roller parade con motivo de la Fiesta Nacional estaba a punto de comenzar... La policía escoltaba el evento. “Hay una docena de policías en patines capacitados hoy y otros 15 que acompañan la marcha en bicicleta”, explica Joël Dekeyzer, un policía de Bruselas-Capital-Ixelles. “Esperamos a mil personas, tal vez más. El recorrido es un poco más complicado que el año pasado... Pero muy factible. Sigue siendo un evento familiar...” Efectivamente, había aficionados al patinaje de todas las edades. Quentin, de 14 años, formaba parte de los principiantes: “Patino ocasionalmente. Tengo un poco de miedo de caerme.” Christophe, de 30 años, es más bien del tipo confirmado: “Patino desde hace nueve meses. Hice la roller parade de Namur, de Lieja,...” Unos calentamientos más tarde, el príncipe Lorenzo hace finalmente su aparición para el deleite de todos. Con su espontaneidad habitual, se sube a un patinete y da la salida a la marcha, sin por ello participar hasta el final. En esta víspera del 21 de julio, el Príncipe tenía otras obligaciones que cumplir. Una vez dado el pistoletazo de salida, las caídas debidas a la precipitación y a la emoción fueron inmediatas. Quienes lograron canalizar su agitación pudieron ponerse en marcha para un recorrido de unos 20 kilómetros. ¡Algunos se mantenían en equilibrio sobre un pie, otros no lo conseguían ni con los dos! Pero a pesar de algunos resbalones espectaculares y del calor abrumador, el buen humor estuvo presente. La excelente organización sin duda tuvo algo que ver. A las 13:50 h, tras una hora y veinte minutos de esfuerzo, regreso al punto de partida. La satisfacción era general. La Cruz Roja contabilizó menos heridos leves de lo habitual y Carl de Moncharline, el organizador, se mostraba encantado con esta segunda edición. Los participantes, por su parte, intentaban como podían recuperar el aliento...

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