La Dernière Heure · 10 de mayo de 2003 · Karim Fadoul (texto) · Didier Bauweraerts (foto)
La Dernière Heure, sábado 10 y domingo 11 de mayo de 2003 – el alcalde de Bruselas Freddy Thielemans y el alcalde de París Bertrand Delanoë anuncian conjuntamente, en la plaza Saint-Géry, la operación «Immeubles en fête» del 27 de mayo.
Texto del artículo · traducción
Tomar una copa en casa del vecino
El burgomaestre bruselense y el alcalde de París juntos para anunciar la operación Immeubles en fête del 27 de mayo
BRUSELAS - Melodías francesas tocadas por dos guitarristas, vino o agua y un viento fresco para hacernos esperar. Porque se aguarda en una terraza de la plaza Saint-Géry al burgomaestre de la Ciudad de Bruselas, Freddy Thielemans, al presidente del Parti socialiste Elio Di Rupo y, como estrella invitada, al alcalde de París, Bertrand Delanoë. Son las 18.30 cuando de la calle Van Praet llegan las tres personalidades, sonrientes y, una de ellas, en campaña electoral.
Ninguno está allí para hablar de las elecciones sino de la operación Immeubles en fête que se celebrará el 27 de mayo en todo el territorio de la región bruselense. El principio es simple: « Invito a mis vecinos a tomar una copa en casa », explica Atanase Périfan, iniciador del proyecto nacido en París en 1999. Aquí se hizo lo mismo y el alcalde de París vino como vecino a beber algo con su homólogo bruselense.
« En 1999, 500.000 parisinos se invitaron mutuamente », recuerda el señor Périfan. « El año pasado teníamos 126 ayuntamientos, por toda Francia, asociados al proyecto. Este año deberíamos contar con más de 3 millones de personas, ya que la jornada del 27 de mayo es europea. » Por primera vez, pues, los edificios bruselenses se convertirán en lugares de encuentro como en Barcelona o Atenas.
« No es la primera vez que Bruselas toma una idea de París », reconoce el señor Thielemans. « Estuvo la Roller parade, la Nuit blanche… Pero todo parte del principio de que hay que hacer vivir la ciudad. » Principal virtud de la última iniciativa: « Permite superar los conflictos. » « El objetivo es también que las personas que viven en el mismo rellano se hablen y dejen de estar enfadadas », añade Atanase Périfan. Para Bertrand Delanoë, se trata de recordar a los habitantes que « la ciudad es suya ».
El tiempo pasa y el alcalde de París debe aún abrir el congreso de la Federación bruselense del PS que se celebra en la Madeleine. Se le espera a las 19.30. Pero antes, un paseo. La notoriedad del primero de los parisinos no ofrece duda entre los bruselenses. Salvo entre esos turistas asiáticos sentados en otra terraza, en la Grand-Place, que ven llegar a los socialistas seguidos por una nube de periodistas, cámaras y fotógrafos.
A dos pasos de la Madeleine, Bertrand Delanoë le lanzará a un comerciante que se le acerca: « ¡Tienen una ciudad hermosa! » En la célebre sala, la impaciencia crece. Hasta las primeras notas de la Marsellesa. Se comprende entonces que el alcalde de París ha hecho su entrada. Y la política recupera sus derechos…
Karim Fadoul
Info: www.immeublesenfete.be